¿Cicloturismo: Qué es?

El cicloturismo, como popularmente se le conoce en Europa; o biciturismo como lo conocemos en Latinoamérica, es hacer turismo en bicicleta, así de sencillo. Y digo que así de sencillo porque no hay una única definición sobre qué es cicloturismo. Basta con echar un vistazo en la web y encontrar diferentes descripciones de esta actividad; en lo que si se ponen de acuerdo es en que reúne todas las formas de hacer ciclismo recreacional.

En algunas investigaciones y tesis universitarias, describen al cicloturismo como una actividad de recreación y disfrute al mismo tiempo que se conocen sitios nuevos, una forma activa de realizar turismo que supone utilizar prácticas sociales y ambientales responsables, que mejora no solo nuestra calidad de vida, sino que también la de la población de los sitios que visitamos, y que supone todo un estilo de vida.

Lo cierto es que, el cicloturismo para las personas amantes de la bicicleta también significa libertad, independencia y crecimiento; no trata solo de una ruta geográfica a recorrer, sino que también a una ruta interior que nos invita a redescubrirnos, a conectarnos con el entorno y a vivir una experiencia mucho más cercana a la historia, la cultura y la gastronomía de los sitios que vamos conociendo a nuestro paso.

Las rutas pueden ser variadas, de un día, de varios días, semanas e incluso meses; todo dependerá del destino seleccionado,  nuestra condición física, las condiciones geográficas del terreno y de cuánto tiempo disponemos para nuestra travesía. Podemos pedalear por entornos completamente urbanos como los “Biketours” en las grandes ciudades como París, Ámsterdam, Berlín, Barcelona, Madrid o Roma; en entornos completamente rurales, o una combinación de ambos.

En las grandes ciudades, es usual que encontremos una enorme oferta con lo cual podemos echar mano de una bicicleta. Desde los alquileres convencionales, en donde se renta la bicicleta por uno o varios días, hasta los más modernos y accesibles sistemas de bicicleta compartida, que nos permite rodar por 30min “gratis” por una suscripción de un uno o varios días, y son espectaculares para conocer las ciudades en poco tiempo.

La ventaja de estos sistemas de uso compartido de bicicletas, es que nos olvidamos por completo de cuidar nuestra bici cuando no la estamos usando o cuando ya hemos finalizado nuestro recorrido, ya que solo se debe buscar una estación de anclaje, o si topamos con la suerte de acceder a los sistemas de tercera generación, simplemente dejarla a un lado donde no interrumpa el paso peatonal.

Además, el cicloturismo nos permite viajar de formas tan variadas como nuestros gustos y bolsillo nos lo permiten, ya que nuestra aventura inicia en el momento que hemos decido conocer un destino y empezamos a estudiar mapas, itinerarios, proveedores de servicios, y demás detalles logísticos necesarios para hacer nuestro sueño realidad.

Por lo que podemos pensar en recorridos con todas las comodidades: transporte de equipaje, vehículo de asistencia, hospedaje en hoteles o casas rurales; optar por una experiencia de alforjas cargando nuestro equipaje y acampando o utilizando hostales y albergues; o bien una combinación de bicicleta con otros medios de transportes.

Y en este sentido, hay que reconocer que Europa lleva la batuta. La cantidad de empresas dedicadas a planificar y facilitar tus itinerarios en bicicleta en brutal; así como de blogs y páginas de ciclo turistas donde comparten rutas, recomendaciones y soluciones para que otros las podamos usar.

También llevan la batuta en el tema de infraestructura, es deliciosamente tranquilo y seguro viajar en bicicleta en rutas exclusivas para ciclistas o caminos rurales de bajo (por no decir que nulo) tránsito donde la señalización de prioridad ciclista abunda. Y hay que sumarle las facilidades de transporte público, que por lo general siempre tienen un espacio para las bicicletas.

Además, la Unión Europea ha generado uno de los proyectos para el turismo en bicicleta más impresionante y ambicioso que visto, el Euro velo. Una red de trece rutas (sí, leíste bien trece rutas) que nos llevan por toda Europa, del norte al sur y de este a oeste; miles de miles de kilómetros que se interconectan y te hacen pensar que podrías dedicar toda tu vida a volar pedal, conocer y  disfrutar de los aproximadamente 42 países por los que pasan las rutas.

Por lo tanto, una vez que has vivido tu primera experiencia del cicloturismo y lo has hecho sin prisas, con la satisfacción en cada pedalada, simplemente vas a querer más y no puedes esperar para buscar por tu próxima aventura sobre dos ruedas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: